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TICs para el Agro

TIC Agro

El uso de las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) permite mejorar la calidad de vida y trabajo de los ciudadanos de las zonas rurales, para fortalecer la creación de valor en la economía rural, tanto en los sectores tradicionales como en los nuevos, permitiendo que las zonas rurales se integren y participen plenamente en una economía americana basada en el conocimiento.

En una sociedad de la información y comunicación como en la que nos encontramos, la apuesta tecnológica es crucial, ya que la tecnología crea mayores oportunidades de servicio, mejorando la competitividad de las empresas, permitiendo recortar progresivamente la tradicional distancia con respecto a la población urbana. Hasta hace no mucho tiempo, en las ciudades se concentraban todos los grandes servicios de la población, quedando el campo en una situación que generaba su continuo despoblamiento.

Los nuevos servicios avanzados que pueden ofrecerse a través de las Nuevas Tecnologías son un elemento clave para conseguir la cohesión territorial y la vertebración económica y social. Pero el aprovechamiento de las oportunidades que ofrecen las TIC no se producirá de forma automática sino que debe ser impulsado por las instituciones públicas, por las empresas tecnológicas y los propios habitantes de las zonas rurales. Es decir, se debe ver el acceso a las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación como un derecho más de los ciudadanos.

La implantación de las TIC en un territorio está basada en tres pilares fundamentales: las infraestructuras, la formación de la población en el uso de la tecnología y los servicios ofertados a través de ella. Estos tres pilares son complementarios y la mala implantación de cualquiera de las tres supone no poder aprovechar las posibilidades que ofrecen las Nuevas Tecnologías.

Las infraestructuras de telecomunicaciones son la base física de esa “igualdad de oportunidades” entre los habitantes del campo y de la ciudad. Este es el problema básico inicial, y el primer esfuerzo que deben realizar las instituciones es llevar a las zonas rurales la posibilidad de conectarse a la red. Estas zonas, debido a su baja densidad de población, no son rentables y quedan fuera de los planes de despliegue de infraestructuras de banda ancha de los operadores privados.

América no se escapa de esta realidad y existen núcleos que tienen dificultades para acceder plenamente a la Sociedad de la Información.

Pero las infraestructuras constituyen un elemento meramente instrumental. El acceder a Internet presupone un cierto grado de formación básica en el manejo del ordenador. La “alfabetización digital” de la población rural es el segundo escollo que debe superarse para la plena integración del medio rural en la Sociedad de la Información. Las instituciones deben diseñar planes de formación para los colectivos con mayor dificultad de acceso a un ordenador, mujeres y personas mayores.

Desde distintos estamentos institucionales se están haciendo esfuerzos para acercar las TIC a la población.

Por último, pero no por ello menos importante, es necesario considerar los Servicios y Contenidos que se ofertan al usuario final, ya que son los elementos que aportan valor añadido a las infraestructuras. Estos Servicios son los que verdaderamente le dan utilidad al hecho de disponer de las TIC. Es el usuario final el artífice de que un determinado servicio tenga o no el éxito esperado. Por ello, los proveedores de servicios y contenidos deben buscar potenciar al máximo la personalización de los mismos. Es decir, las TIC deben de servir para crear servicios y contenidos que satisfagan las necesidades de la propia población rural.

El objetivo es que sean los propios habitantes de las zonas rurales los que impulsen y lideren, con la ayuda económica institucional, la creación de los servicios y contenidos que satisfagan sus necesidades.

Una vez que los tres pilares se encuentran implantados en la población, el uso adecuado de la Nuevas Tecnologías permite, por un lado, que los habitantes del medio rural realicen mejor sus actividades tradicionales y, por otro, que puedan desarrollar nuevas actividades económicas y beneficiarse también de nuevos servicios o de servicios que no son tan nuevos (formación, sanidad, cultura, ocio), pero que hasta ahora no llegaban a ellos y que, ahora, gracias a las nuevas tecnologías, están a su alcance.

En la práctica se ha demostrado cómo el acceso oportuno a información importante para una actividad productiva o social puede reducir los costos, mejorar la competitividad y elevar los niveles de educación y bienestar de la población rural. Adoptar una estrategia activa y actuar para llevar Internet a las comunidades rurales permite que la población rural pueda enfrentarse a sus retos. Un mejor acceso a la comunicación e información está directamente ligado al desarrollo social y económico.

Cuando se proporciona acceso a Internet a una comunidad aislada, se está permitiendo que tenga acceso a una serie de servicios, de forma muy directa, casi sin intervención de intermediarios. A modo de ejemplo, estas son algunas de las ventajas que las Tecnologías de la Información y Comunicación aportan a las personas que habitan en el medio rural:

  • Acceso a un gran volumen de información superando las barreras geográficas en forma de ideas nuevas, grupos de discusión, acceso a la asesoría de expertos, recursos educativos continuos, un mayor conocimiento global y mayor conciencia cultural.
  • Beneficios sociales como nuevas oportunidades para superar el aislamiento geográfico y aumentar la interacción social, para organizar y promover el cambio social, además de equilibrar las asimetrías entre lo urbano y lo rural, y establecer nuevos nexos entre las comunidades rurales y urbanas.
  • Los usuarios de empresas rurales y agroindustriales ponen de relieve el valor de Internet en cuanto les permite expandir sus mercados, así como establecer negocios y alianzas a nivel nacional e internacional, que de otra manera hubieran sido inaccesibles para ellos.

Cabe decir que las Tecnologías de la Información y Comunicación son un medio más para hacer frente a las necesidades y problemas de la población, pero no pueden considerarse la solución en sí mismas. Las TIC brindan un gran número de nuevas oportunidades. Sin embargo, salvo que estas posibilidades se vean respaldadas por un esfuerzo institucional capaz de garantizar la participación, la asunción de responsabilidades, la educación y la formación en materia de TIC destinada al medio rural, los viejos problemas vinculados a estas zonas persistirán.

 

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